el título lo he puesto en honor a la mítica serie de tv de la bbc "eastenders".
audrey y un servidor (nunca he entendido porqué decimos servidor de ud.) ya hace más de un año que vivimos "en comuna". Habitamos en el barrio de toda mi vida pero no ha sido hasta ahora que he hecho vida de barrio. Y mola, mola mucho.
A Antonio lo había visto millones de veces en su parada de flores de la plaza pero nunca había cruzado palabra alguna con él. Hoy cuando nos vemos nos saludamos por el hecho que una vez cada tres semanas le compramos una especie de margaritas (soy malo recordando nombres de plantas) que sirven de adorno.
A Pepita, no la había visto jamás de los jamases. La razón? el mercado siempre ha estado ahí pero yo no lo había pisado nunca. Dios, qué gran lugar. Ella es la que nos vende el pescado y ya ha hecho mítica la frase "nen que t'estic deixant el peix molt barato".
Me hago mayor (crecimientos de panza y pérdidas de pelo aparte, quién se ría le meto), ir al mercado se me antoja como uno de los placeres supremos del sábado por la mañana junto al periódico y al café a pleno sol en la terraza; antes semejante idea nunca cruzó mi cerebro!
Luego están los anónimos; el del pan que nunca podrá sustituir al mítico Cholo de debajo de casa de mis padres pero me conoce los gustos y ya me da "la bastón" antes de abrir la boca. El kioskero que está a años luz de la Sra. Lay (dónde está Sra Lay, España llora su pérdida) pero hace su trabajo de forma diligente. Para aquellos que no sepáis de ella, Lay era grande, muy grande. Ella en Eurovisión hubiera elevado a España a límites insospechados!
Y como en todo barrio que se precie, no puede faltar el badulake o Apu. El badulake es ese establecimiento que siempre, siempre está abierto. Los precios, caros. La calidad, a menudo por debajo de la media. Pero siempre están.