miércoles, 2 de marzo de 2011

10 cosas imprescindibles que me faltan


1)Haber viajado/estado por los cinco continentes. Me faltan Asia y Oceanía.
2)Aprender otro idioma pero uno de los chungos de verdad rollo chino, ruso o japonés.
3)Viajar en globo, debe ser la bomba ver todo desde una cesta de mimbre a tanta altura!
4)Submarinismo. Buceé en Croacia pero fue muy light aunque guardo un gran recuerdo.
5)Ser un maestro de la paella. El risotto es mi especialidad pero nunca me he adentrado en el mundo de la paella y me tienta.
6)Abrir un negocio o algo propio. Grande o pequeño, sooner or later pero “algo mío”.
7)Completar el ciclo de “fiestones del mundo” con la tropa. Este año me pierdo el aniversario de la Reina en Amsterdam pero quiero estar en la Oktoberfest en Munich.
8)Llevar a Hans y a Tim al Camp Nou. Impagable!
9)Navegar una semana en un crucero a vela. Esto sí que sí que lo quiero hacer.
10)Comprarme una menorquina y salir a pescar. Esto sí que sí que lo haré ( o no).

domingo, 27 de febrero de 2011

Carta a Marcos

Adiós Marcos.
Adiós por muchas cosas y por ninguna en particular.
Me voy, de hecho cuando leas esto ya estaré muy lejos. Sé que es feo por mi parte, coger e irme así. Pero no puedo. Sufro cada día al verme y sobre todo al verte.
Han sido 13 años de convivencia más los 2 que estuvimos de novios. Gracias por haberme dado los años más felices de mi vida. Y gracias también por habernos metido en el infierno actual. Esto no es vida. De hecho, somos unos muertos que respiramos de forma mecánica pero…muertos al fin y al cabo.
Te adoro y te odio. El Dr. Antúnez dice que tengo desdoblamiento de personalidad que a ratos soy Dr. Jekyll y luego paso a ser Mr.Hyde. Yo, la verdad, no lo distingo. Estoy harta de psiquiatras, loqueros, pastillas, hospitales, palmaditas en la espalda y compasión.
La puta compasión! Harta del “todo se va a arreglar”, del “no pasa nada”, del “podría haber sido peor”. Estoy hasta los huevos (si tuviera) de llevar un pañal cada día. Tengo 40 años y llevo pañales, aunque eso tú ya lo sabes. Cada vez que veo el anuncio de Concha Velasco anunciando las compresas para la incontinencia, cogería una motosierra y la abriría en canal.
Esto saca lo peor de mí. Tengo llagas, tengo el culo en carne viva y el Hemoal no sirve de nada.
Y todo por qué? Porqué el señorito se empeñó en que yo tuviera el culo de Jennifer López y las tetas de Paz Vega. Que me había dejado, decías. Qué no me había recuperado de los partos! Que Manuela, la mujer de Juan lucía fantásticos escotes y llevaba pantalones ajustados gracias a haberse operado.
En qué momento te hice caso. Lo hice para que me dejaras tranquila, eras un martillo pilón.
Te digo el resultado? Creo que lo sabes, el esfínter seccionado. De ahí mi incontinencia. Me cago encima. No puedo llevar una vida normal. Tengo una depresión de 8 caballos juntos.
Eso sí, las tetas fantásticas!

Cabrón. Adiós.

martes, 22 de febrero de 2011

harto vs encantado

Harto de Gadhafis, Mubaraks y Buteflikas.

Harto de Sálvame Deluxe, Donde estás corazón, y el Tomate.

Harto de Piqué y Shakira.

Harto de la palabra crisis.

Harto de los bancos y cajas.

Harto del gobierno, actual, pasado y futuro.

Harto del paro.

Harto de elecciones. Todo es mentira.

Encantado de disfrutar de un cd nuevo.

Encantado de viajar a una ciudad nueva, Roma. Aunque sea por curro y por un sólo día.

Encantado de volver a ser papá.

Encantado con el yogur natual, cada día me mola más.

Encantado con mi ducha, ya no deja humedades en la pared.

Encantado con mi blog.

Lo dicho, para gustos,...colores.

jueves, 17 de febrero de 2011

Mis conversaciones en un Taxi (I)

Empieza aquí un ciclo de mis conversaciones con uno de los mejores gremios habidos y por haber, el “tasis”. He de decir que es un tema apasionante. Las conversaciones son absurdas, profundas, intensas, mundanas y a menudo delirantes. No diría que soy un cliente fiel pero sí habitual sobretodo en mis trayectos a los aeropuertos y estaciones de tren. Interesante también es destacar las diferencias sociológicas entre los taxistas españoles y los del resto del continente. Pero eso, lo dejamos para otro post.

Por mi experiencia he conseguido dibujar cuatro tipos de taxistas: 1) el profesional, 2) el “ray-ban”, 3) el subcontratado-explotado, 4) el Fary.

1) El profesional
El taxista que lleva el coche impecable, ni una mota de polvo. Suele saltar de un brinco para acomodar tu maleta en el maletero de forma eficiente y sin remolonear. Lleva máquina para cobrarte con tarjeta y te da todas las facilidades de pago existentes. La conversación es amena y correcta.

2) El ray-ban
Dícese del taxista que se esconde bajo una gafas “Ray-ban” enormes con forma de macarra que mi hermano tenía. A mi hermano le quedaban bien, aunque él siempre ha tenido un punto macarra. Suelen ser lentos y poco atentos. Si insinúas lo del pago con tarjeta consigues que se bajen las gafas hasta media nariz en plan amenazador. Son pesados y tienen un toque chulesco que no soporto. El coche está tuneado.

3) El subcontratado
Lo ves por lo hecho polvo que está el coche. Son taxistas que trabajan para el que tiene la licencia. El coche trabaja doble turno y eso se nota. No es muy atento pero al menos te deja en paz y no te da la paliza. Es posible que se sobe en algún semáforo porque llevara muchas horas currando.

4) El Fary.
Sin duda es el más “salao”. Suele ser un tío campechano, simpático y que poco le falta para invitarte a su casa a cenar o a la boda de su hija Layla en el bar de un amigo. El gadget indiscutible es el respaldo de bolas que lleva en su asiento. Es el símbolo de la marca Fary&Co. Suelen llevar música en la radio (Teletaxi por supuesto). Son ideales si tienes ganas de hablar, porque se enrollan como persianas. El uso de tacos es bastante habitual. Son fatales si quieres un viaje tranquilito.

Sin duda, mis preferidos son: 1) el profesional para viajes a hora muy temprana y el 4) para viajes para la tarde-noche o incluso de madrugada camino de algún garito.

Todos coinciden en una cosa, el tema está chungo. No hay trabajo.
Si queréis saber si la crisis va remitiendo, ellos os darán la respuesta. El día que los taxistas vuelvan a decir que el “tema tira”, será el día que ya no estaremos en crisis.

viernes, 11 de febrero de 2011

El zapato de la discordia

Hoy me he comprado unos zapatos. Hasta ahí todo bien.

Qué tiene de especial pensarás? Pues nada.

Lo curioso del tema es que tengo los pies pequeños. Sí, pequeños qué pasa?
El tamaño es relativo se suele decir (o al menos lo dicen las chicas para subir la moral de los poco dotados, si son educadas o les dan lástima).

Bueno, ese no es el tema.

“Doctor, tengo los pies pequeños.”- le digo al Dr. M.

“Lo sé, hijo. Yo te los operé. Recuerdas?”- resuelve el citado Dr. M.

“Cierto, cómo olvidar ese “encantador” mes de agosto con la dos piernas enyesadas”- suelto con sorna.

“Tu quisiste que operáramos los dos a la vez”- rebota como un frontón mi padre, el Dr.M.

“Y suerte que así lo hice porque sino creo que ahora tendría un pie de cada. En fin, el tema es que me dijiste que los pies una vez operada la lesión degenerativa que siempre me ha impedido rendir en el deporte a niveles profesionales….”- contesto.

“Chorradas, tu nunca hubiera podido ser un as del deporte. Así que ves al grana Mariano”- dice el galeno.

“Pues que yo diría que recién operado, noté un ligero alargamiento de los pies. Lo cual me puso contento”- contesto.

“Lo que yo te dije”- Dr M.

“Pero de un tiempo a esta parte, creo que los pies han reducido su talla”- digo.

“Y eso?”- Dr M.

“No sé, últimamente voy a comprar zapatos y no encuentro. Todos me van grandes, incluso el 40. Aunque el 40 es el que cojo, porque tampoco me va tan grande”- suelto.

“Mmm…”- Dr M.

“Mmmm, qué?- respondo mmmmmosqueado.

“No has pensado que a lo mejor son las empresas las que han cambiado la numeración?”- resuelve el Dr.M, locuaz como siempre.

“Sí, lo he pensado! Mierda, son unos cabrones ya vuelvo a tener el complejo de pies pequeños!!!!”- chimpún.