jueves, 15 de septiembre de 2011

Bill Murray

Qué gran copazo!

Para los cinéfilos, Bill Murray es Bill Murray. Es el actor de “Atrapado en el tiempo” o para los que miran pelis pero se olvidan al minuto del título (como yo), ésa dónde cada día es el puñetero día de la marmota. También sale en “Lost in Translation”. Esa peli rara de cojones de Sofia Coppola dónde todo pasa en Tokio (diría que es Tokio pero puedo estar equivocado). Es ahí dónde también sale la actriz más sensual que conozco (Scarlett Johansson),…mmm llamádme típico pero vaya pedazo de mujer. Pero eso es harina de otro costal.

De ahí viene mi inspiración. En la peli el bueno de Bill se pide un Vodka-tónica. Al instante, pensé que tenía probar esa copa. Me dije: “tienes que probar un Bill Murray”. Dicho y hecho.

No diré (porque eso sería mentir y eso lo dejo a los lumbreras políticos) que es mi copa de cabecera o que la bebo con asiduidad. Una, porque bebo de vez en cuando dado que el equipo donde juego reclama mi atención muy a menudo. Dos, porque pese a que me gusta, el Gintónic me gusta más.

Sé que es la copa de moda y eso me da palo pero lo prefiero. Pero la bondad del Bill Murray yace en que es un buen sustituto y un buen desoxidante.

Además, rememora mis tiempos de soltería con mis compañeros de piso donde cada día era una fiesta.

Adiós Bill, adiós.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Barbies poligoneras

Era un tema pendiente en mi blog. Hasta ahora he escurrido el bulto como he podido pero el día ha llegado; un post dedicado a barbies poligoneras.

Barbies en el sentido peyorativo de la palabra si es que lo tiene. Barbies en el sentido de ser muñecas y muy a menudo son las muñecas de alguien que suele ser un croissant de gimnasio o un armario empotrado de IKEA. Barbies porque cuidan su indumentaria dentro de unos límites que rara vez salen del chandal entre semana, el tanga de hilo de un color eléctrico (a tono con la tapicería del coche “maqueado” de Monsieur Croissant) los días de diario y en las fiestas de guardar. Barbies porque cuando van a una boda cantan como una almeja (me abstengo de hacer la broma fácil) con vestidos imposibles sólo superados por ese maquillaje made in Atapuerca Ltd, que intentan resucitar a un muerto y que es como la aluminosis cuando entra en contacto con otra dermis, ya que hace saltar el pegote de la cara.
Barbies porque a menudo invierten en plastificar sus pechugas, a imagen y semejanza de las muñecas de color de rosa.

Poligoneras porque frecuentan discotecas de polígono. Poligoneras porque no hablan, usan el grito como medio de comunicación. Investigaciones conjuntas del National Geographic y de la NASA demuestran que hay una relación directamente proporcional entre el volumen de decibelios y el volumen del bíceps de Croissant con queso y jamón. Poligoneras porque van en coches que rugen al símbolo del chumba-chumba. Poligoneras por su lenguaje y destreza cuando surgen problemas de convivencia. Y Poligoneras porque incluso yendo en tren llevan el casco colgado del brazo de la moto de Mr. Croissant, será una manera de marcar el territorio?

Por ellas, las más bellas, las Barbies poligoneras…

viernes, 2 de septiembre de 2011

nothing serious but...

Las reuniones pueden molar, molar mucho, ser aburridas, insulsas o un auténtico coñazo. Dependerá de con quién te reúnas, dónde, los líquidos que intervienen y una larga lista de ingredientes que no me da la gana de enumerar.

Hasta ahora las de curro, eran de largo las que ostentaban el podio en esa lista llamada “cosas que dan un palo terrible y aún así tragamos”. Iluso de mí, hay algo que supera con creces las reuniones de curro,…

Las reuniones de padres (en mi caso de momento en la guardería). No son un palo por lo que te explican las profes que van a cuidar de tu hijo (bueno, un poco también aunque creo que más o menos lo disimulo).
Son un palo porque hay padres (en el sentido amplio de la palabra). Los padres son muy pesados. Y preguntan, y vuelven a preguntar y oh! cuando ya estabas levantando el culo de la silla pensando que el interrogatorio de tercer grado siempre aparece la “tocacojones” (siempre es una “la”; los seres masculinos ya hace un buen rato que estamos en modo “standby” o ahorro de energía) que sale con una nueva temática. Coitus interruptus (o cómo se diga), vuélvete a sentar Manolo.
Son un palo porque si la directora de la guardería está sorda, el tema reverbera. Es como un eco porque escuchas cada pregunta al menos dos veces en el mejor de los casos. “Soy ciudadano americano y pago mis impuestos”. Sé que no viene a cuento, pero se me ocurren éstas paridas en momentos así.
Son un palo porque las sillas están a la altura de niños de 2 años.
Son un palo porque las profes son grandes profesionales y eso incluye tener una paciencia infinita (eso es encomiable) pero suele ir acompañado de un ritmo a la hora de hablar muy pero que muy pausado. Minuto 2 ya estoy en el túnel de vestuarios porque ya me han sacado la tarjeta roja. Grogui y pa’ casa chaval. En otras palabras, que me sobo.

En fin, espero y deseo que las del “cole” de verdad sean más animadas aunque me temo que no, los Sioux vendrán con ganas de fiesta.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Banana Republic

Según Wikipedia:
República bananera, del inglés Banana Republic, es un término peyorativo para un país que sea considerado como políticamente inestable, empobrecido y atrasado, cuya economía depende de unos pocos productos de escaso valor agregado (simbolizados por las bananas), gobernado por un dictador o una junta militar.
Otro rasgo notable en este estereotipo es que en la "república bananera" la corrupción es práctica corriente en cada aspecto de la vida cotidiana, siendo comúnmente desobedecidas las leyes del país. También suele identificarse como característica de la república bananera el poder casi absoluto que ejerce sobre su gobierno una gran empresa extranjera, ya sea mediante sobornos a los gobernantes o por simple ejercicio de su poder financiero.
Wikipedia no es en absoluto mi libro de cabecera ni un lugar que suela consultar cuando una duda me asalta (nada más lejos de la realidad).

Sin embargo, me sirve para introducir el post de hoy que ya aviso no es apto para católicos o gente muy devota. Hoy he leído un fantástico blog muy ilustrativo sobre algo que yo desconocía y que me da más munición para despotricar con más firmeza sobre el mayor tongo de la historia universal (habida y por haber): la Iglesia.

Tan sólo un dato: las iglesias (o lugares de culto) no pagan el IBI. Acojonante! Es posible que alguien rebata esto diciendo que los estadios de fútbol no pagan el citado impuesto (cosa que desconozco pero tan sólo me adelanto a un posible argumento) y que por tanto, no son los únicos.
Primero- no soporto el argumento como otros tb lo hacen yo lo hago.
Segundo- y si éste fuera el caso (que los estadios de fútbol no pagasen el IBI), al menos nadie de ese mundo va dando lecciones diciendo o predicando “una economía solidaria con los que menos tienen” (Rouco dixit). Que estáis evadiendo impuestos colega!!!

Aquí dejo el link citado: http://blogs.elpais.com/vaticalia/2011/08/facebook-a-su-santidad-predique-con-el-ejemplo.html

En fin, cada vez más empiezo a pensar que las cruces y la Iglesia son como las bananas según la definición de Wikipedia (productos de escaso valor agregado gobernado por un dictador o una junta militar). Eso sí, con un atuendo blanco, impoluto e inmaculado.

Joder (perdón), cómo me cabrean éstas cosas.

domingo, 28 de agosto de 2011

un desayuno cualquiera

Estoy a punto de salir de casa con prisas. Es lunes, está a punto de llover y son casi las 9 de la mañana. Llego tarde. Los japoneses llegarán en menos de media hora a la oficina. Y yo todavía estoy engullendo la segunda magdalena.

“Las magdalenas son la base de un buen día”- solía decir Madre. Soy fiel a las tradiciones. Los japos son nuestra salvación. El despacho depende del contrato que firmaremos con ellos. Desde que Marta abandonó el equipo, esto ha ido de mal en peor. Se llevó un par de cuentas de las gordas, la muy hija de Satán.
Ya me lo decían, ésta está tan delgada porque no ingiere alimentos, se nutre de su ambición. Habladurías de viejas envidiosas, pensaba yo. Tiene la mejor delantera que se haya podido ver jamás en unos Mundiales y una retaguardia que quita la tos cual “vicks-vaporub” pensaba y lo sigo pensando y por eso le tienen manía a la pobre.
Pues no, la chica nos dejó, compuestos, colgados y sin un euro.

Joder con la magdalena, se me ha quedado a medio camino entre la garganta y el esófago. Veo luces blancas, me estoy mareando y estoy sudando a mares. De golpe mi camisa se empapa de sudor (de 0 a 100 en 0.5 segundos pienso). Vaya gilipollez acabo de pensar, pienso. Estoy tumbado en el suelo y empiezo a convulsionar. Eso o me he convertido en un crack del breakdance, lo cual no descarto. Me ahogo, lo noto. Me estoy quedando sin aliento y no puedo gritar.

Empiezo a pensar en los titulares absurdos que saldrán mañana en la prensa:
“Hallado muerto un hombre fibrado y en excelente estado de forma (joder, qué trola pero si no te echas flores tú mismo el día de tu muerte, quién lo hará)…interrumpo el pensamiento (se supone que los de la funeraria pienso luego), (éste pensamiento empieza a ser de un humor negro carbón)…por donde iba?
“Hallado hombre joven muerto por el ataque voraz de una magdalena con superpoderes .”
“La magdalena asesina ataca de nuevo. Esta vez fue un joven con una brillante carrera a sus espaldas”.

Joder hasta en mis últimos suspiros digo memeces. No es normal. Ahora lo veo todo negro, ahora sí que sí. Bye Bye California. California? Si nunca he estado ahí. Eh! Y lo del túnel qué? Me lo habéis timado…exijo lo del túnel con luz blanca, seguro que es porque estamos en crisis…ya ni atrezzo pre-mortem decente. Vaya tela Manela!

Un momento, noto el olor de un café recién hecho, percibo cómo mis fosas nasales se abren en busca del aroma del café arábigo.

“Jerónimoooooooooooooooo, despiertaaaaa!”- la Antonia que es muy dulce ella me grita al oído.
Mmmm, no estoy muerto.
“Son la 10 de la mañana”.- grita la colega otra vez.

Mierda, me he dormido.
Bye, bye japos.