lunes, 4 de febrero de 2013

Frases Míticas- Episodio 1

Objetivo: Construir un relato en torno a una frase mítica ya sea de una peli, serie o que se haya colado en nuestro argot. Los que leáis este post y queráis que escriba un relato con una frase en concreto, sólo tenéis que dejarlo en forma de comment!


Objetivo Real: dinamizar el blog, está más muerto que Chanquete!!!!

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Arrodillada ahí en el confesionario todo tomó un rumbo diferente al esperado. Desde un principio, tuve claro que quería, que necesitaba confesarme para así purgar los pecados. Aunque para no mentir, debo decir también que tan sólo quería redimirme de alguno de ellos, no de todos. Unos tantos eran pecados en el sentido más estricto y puritano de la palabra pero mi conciencia se hallaba más que tranquila.

O eso pensaba yo. Fue hincar la rodilla y todo cambió. De pronto, noté cómo el bien y el mal desataban una lucha sin cuartel en mi interior. Era como si yo fuera una espectadora sentada en la tribuna y tan sólo ejerciera de invitada de honor. No podía y no debía tomar parte. Me ahorraré los detalles acerca de la forma física y espiritual que tomaban ambos bandos. Sé que no me creeríais y que sería el billete directo a la sala blanca acolchada.

En medio de la batalla se colaban palabras sueltas que intuyo que eran las que el párroco iba diciendo siguiendo el manual de bolsillo. Debo decir que ese hilo musical para nada desentonaba en esa especie de quimera en la que me hallaba inmerso.

La distorsión de lo que iba viendo iba en aumento hasta que, de golpe, todo oscureció y una voz en off (concretemente, la de mi padre) decía (a mi madre):

“Mira lo que ha hecho la guarra de tu hija”

viernes, 1 de febrero de 2013

el diccionario

Es costumbre que palabras y expresiones adquieran un nuevo cariz o dimensión a raíz de los sucesos que se van produciendo.


Ejemplos, no faltan. “Yo corrí delante de los grises”. “Manolo es un rojo y Paco es facha”. “Tienes más mala hostia que un antidisturbios”.

En fin, es obvio que con el tiempo es posible que salgan a la luz nuevas expresiones. Propongo algunas:

- “¿Cómo quiere pagar? ¿Con IVA o en un sobre Mariano?

- El Estado saca a oposición 30 nuevas plazas para “inspector de bárcenas fiscales”.

- Está usted acusado de “3 porcienterismo” claro.

- El ladrón estaba especializado en estafas tipo palau-musica.

- Noos vamos a Suiza a cazar elefantes y con algo de Fortuna Noos comemos una Zarzuela y vemos a Corina.

- Noos llaman Bribones e incluso em-Palma-dos pero lo que pasa es que “Noos hemos equivocado y no lo volveremos a hacer”.

Señores (por llamarlos de alguna manera, de hecho se me ocurren varias maneras nombrarlos bastante menos decentes);

- Métanse los sobres por el culo. Si al menos hubieran pagado el sello!

- Cadena perpetua para los bárcenas por cutres, chorizos y cansinos.

- Molt honorable clase política catalana: prou d’anar legals i de que aquí no es manga. Banda de lladres!

- Borbones de mi corazón: si por mi fuera (y creo que no soy el único) os ponía en el primer vuelo de Ryanair sin facturar maleta (por tanto maleta pequeñita) y os enviaba al aeropuerto más cutre, con el avión más cutre y con el piloto más cutre y que use menos combustible!!!

Chusma!

SOMOS LA VERGÜENZA DE EUROPA!!!



lunes, 28 de enero de 2013

mis viajes en toalla

Estoy plantado delante de la pica del lavabo. Sigo inmóvil pese a que ya hace algunos minutos que he salido de la ducha. Es como si fuera otro, es raro pero me siento distinto a cuando entré a ducharme.


El vaho es denso y ayuda a esconder mis temores. Hace frío y decido pasar la mano por el espejo para ver qué es lo que me devuelve y salir de dudas. No me reconozco. A primera vista veo una espesa barba cuando yo jamás he pasado de ser un “niñato imberbe”. Paso la mano por la cara y no noto la barba, tan sólo la piel suave del que se afeita poco porque no lo necesita. Luego veo un pelo largo y cuidadosamente desarreglado que no coincide con mi pelo corto de siempre. De nuevo, paso mi mano por el cuero cabelludo y ni rastro de esa hermosa cabellera.

Me empiezo a marear y decido que lo mejor será estirarme en la cama y abrir la ventana para que entre aire fresco. Salgo del lavabo y me sorprendo a mí mismo en el andén de una estación de metro de nombre impronunciable. Sé que voy en toalla pero la gente ni se inmuta, parece que no les importa.

El metro llega y no para. He decidido que lo tomaré, no sé a dónde va pero es una clara señal. El siguiente tampoco se detiene. Me mosqueo. Me armo de paciencia y espero. Lo mismo.

Me levanto y decido preguntar a una chica de cara bonita dónde estoy y dónde va el metro. Pongo mi voz más sugerente ya que pese a estar en toalla o no, sin saber muy bien quien soy si el de la barba o el imberbe no descarto intentar ligar. Me aferro a esa gran frase de “hay que jugar todos los partidos y bajo cualquier condición”.

Ella se gira y dónde antes veía una cara bonita, ahora veo una cara arrugada, unas gafas de culo de botella y una dentadura postiza.

No entiendo nada.

Nada de nada.

martes, 15 de enero de 2013

Manual de supervivencia

¿Hola?


(Silencio). ¿Hay alguien en casa?

(Silencio). Entro de puntillas, sin saber muy bien porqué lo hago ya que no hay nadie o no parecer haber nadie al cual pueda molestar. Dejo las llaves en la cesta de siempre junto al montón de llaves que, vete tú a saber qué abren. El pensamiento abandona velozmente mi mente.

Todo está en orden. Demasiado en orden. Una sensación de angustia me recorre la espina dorsal. Me planteo porqué pienso en espinas dorsales cuando hay algo angustiante acechando. Céntrate, me digo. Es frase me traslada veinte años donde la Srta. Fernández me repetía exactamente eso en clase. Céntrate, Juan que si no te despistas.

¿Qué será de ella? De ella recuerdo, su bonita sonrisa y sus faldas coloridas. Ahora deberá tener unos sesenta por lo menos. Un crujido me saca de mis absurdas cavilaciones.

Tengo miedo. Algo no va bien. No consigo ver qué es.

De pronto, veo una figura de un tío en calzoncillos saltando por la ventana. Se ha enganchado con un arbusto del jardín.

“Que se haya liado con mi hija, por favor, por favor” pienso. “Nunca he llevado bien las bromas de cornudos”.

¿Cariño? Hola?

“Hola papá” -oigo

“Mmmm..Pedro? ¿Eres tú?- digo

“Sí, claro”

“¿Hay alguien más en casa?¿Tu madre, tu hermana?- respondo

“No”- responde

“Creo que tenemos que hablar, no crees’”- suelto con un tono asquerosamente paternalista.

viernes, 11 de enero de 2013

Mr. Postman

Farolas que alumbran tu estela al pasar  y yo tengo el privilegio de verlo cada mañana. Sentado encima de Lucy y, con la nariz pegada al cristal, te miro y te espero. Eres lo primero que pienso al levantarme. Te espero con ansia desmedida.

Tu andar algo desgarbado, tu pelo cuidadosamente despeinado y esas gafas redondas a lo Lennon te confieren un look muy personal. Eres parsimonioso como denota el hecho que arrastres tus pies al caminar, como si quisieras laminar el mundo a tu paso. Eres dulce y cuidadoso en las formas a la hora de ejecutar tu tarea.
Tienes una de las profesiones más antiguas del mundo, habéis perdido cancha en los últimos tiempos pero apenas se te nota. Pese a que no tenéis la inmediatez de otros servicios, la flexibilidad o la cobertura, sigo y quiero seguir pensando que sois imprescindibles.

Me gusta tu carro de color amarillo pero no negaré que me gustaba más cuando usabas tu Vespa destartalada con tu cartera de piel raída y ajada por el paso del tiempo.
Espero ansioso la carta de uno de los míos. Tarda pero sé que llegará.

Thank you Mr.Postman!